martes, 27 de enero de 2009

Diario del Superviviente, Iª parte

Pues hoy toca una pequeña crónica de una partida y para variar en esta ocasión era jugador. La partida fue al Zombi AFMBE y aunque fue bastante tópica creo que ahí radica buena parte de su gracia, y en lo bien llevada que estuvo por parte del master (para ser sincero lo que menos me gusto de esta partida fueron los personajes, que no los jugadores que no lo hicimos mal), sobretodo para un aficionado a los zombis (que no la casquería por favor, no confundamos) como yo ^^


La partida, una sesión de más de doce como las de antaño, se ubicaba en Benicarló, nuestro pueblo. Si, a priori era una de "esas partidas" de se gente cercana a ti que suelen terminar en algo ortopédico y soso. Aunque no se como los personajes comenzaron a mutar desde el mismo momento de su creación en un extraño compendio de psicópatas, asóciales y frikis sociópatas de aupa (como dije en mi opinión lo peor de la partida fueron los personajes que no encajaban en ella ni con cola, incluyendo el mío a pesar de que trate de ir modificando algunas cosas cuando el master lo permitió al verlo). Pero aun así la jugada de realizar la partida en nuestro pueblo resulto redonda cuando los jugadores se implicaron en su supervivencia, usando su conocimiento sobre el terreno para localizar los recursos que necesitaban o para moverse por el (las discusiones sobre que calle era mejor, sobre las alturas de los edificios, o sobre tiendas de placas solares fueron impagables.


Pero bien, pasemos ya a la crónica de lo que fue esta larga primera, y de momento única, sesión. El inicio fue una introducción clásica individual por focos, es decir con varias introducciones en que los personajes se iban reuniendo en pequeños grupos en diversas localizaciones para acabar coincidiendo en otra. La primera fue en el instituto de bachillerato donde una estampida de estudiantes asustados, nuestros viejos profesores 'zombificados' (a decir verdad con alguno costaba algo de discernir xD) y la puñetera política de verjas cerradas hicieron de ella una autentica escena memorable en la que solo eche de menos una buena escopeta (pero buena, ahí era momento de darle al terror y un breve momento de Karmagedon). La segunda introducción sucedía en el bar de uno de los PJs, donde el ZM (Zombi Master para quien no haya jugado nunca al Zombi AFMBE) aprovecho una de sus múltiples taras, en concreto racismo, para meter un zombi 'moro' de tapadillo. Aquí vino una desternillante escena (en mi opinión muy a lo Lock&Stock y películas de ese estilo) donde el y otro PJ, que tenia que ser yanki para dar el cante, le dieron de ostias a patadas y con palos durante casi diez minutos hasta que comenzó a parecerles raro que siguiese revolviéndose (impagable sin duda). Ahí ya llego la estampida zombi con la consiguiente huida del bar y una escena con un pitufo (policía municipal en argot) sacándole la pipa al zombi marroquí de forma amenazante (ni que decir tiene que todo acabo con un mordisco y una pipa para los PJs).

Un par de escenas de escenas de conducción después, que no tiene mucho sentido relatar, nos llevan al total atasco de la población por el terror de los zombis. Y para quien crea que ha ocurrido muy pronto es por que no ha visto la situación del tráfico en Benicarló, donde cualquier situación, desde la hora de buscar a los niños al colegio, Fallas, obras en una sola vía principal o váyase usted a saber, bloquea todo el pueblo. Obligándonos a dejar los coches, con poco tacto y en medio de la calle como corresponde a unos tipos del talante psicológico de nuestros PJs, hasta encontrarnos en un cruce (que no fue por mediación del master si no que íbamos todos ahí por que era el mejor camino desde ambas direcciones hasta nuestro edificio. Si, todos los desequilibrados vivíamos en el mismo edificio, como Friends pero sin compartir planta ^^).


Y aquí comienza lo "bueno", aunque también el desmadre, por lo menos yo tengo que reconocer que en esta parte me emocione como un novato, tanto que eche buena parte de mi autocontrol por el cagadero, y a pesar de ver que estábamos haciendo un flagrante metajuego simplemente me dije "¡Let's rock!". Esta etapa comenzó por encerrarnos cada uno en nuestro piso e ir a la suya, unos se armaron (la típica excusa de cazador, aunque he de reconocer que viviendo en un pueblo de 22.000 que tiene 3000 cazadores censados, mas los no censados, tragarse se traga) y otros nos dedicamos a cotillear por la red (por si no teníamos poco en el día de cada día xD). A partir de aquí ya comenzó a dispararse el metajuego, con nosotros decidiendo tomar el control del edificio (aunque la verdad visto lo desquiciados de nuestros personajes, lo rápido que se había extendido el caos fuera y con lo famosa que es la ficción de zombis también es plausible una reacción así) y controlando las entradas, hasta el punto de que uno de los jugadores decidió seguir a uno de los vecinos que entro y descerrajarle un tiro en su piso, en secreto por supuesto, por que había visto que le habían mordido (aunque de nuevo reitero que con toda la ficción de zombis que hay y el estado psicológico de ese PJ en cuestión tan raro tampoco es).


Pero la parte mas clara de metajuego, y por la que digo que me lo pase tan bien, fue cuando nos dedicamos a convertir el edificio en un fortín de supervivientes, tratando de pensar en todos los detalles. Desde reforzar la puerta, hacer turnos de guardia, asegurar la entrada del parking, tener listas cuerdas en los balcones, una en cada una de las dos calles a las que daba el edificio, del primer piso (que caían cerca de coches con suministros cuyas llaves estaban en las citadas cuerdas), llenar las bañeras de agua, ir a comprar todo lo posible antes de que el caos llegase al punto critico (no he recordado mencionarlo pero antes de comenzar con todo esto hicimos una breve parada de histéricos típica al supermercado y a la farmacia, aunque mas adelante hicimos una no tan típica y a mano armada a la armería del pueblo :p), hacer censos de la gente del edificio, etc... Vamos que aquí si echamos mano del metajuego descaradamente pero sinceramente no me arrepiento, para mi fue la mejor parte de la partida y solo lamento no haber podido alargarla y haber probado nuestras defensas. Como he dicho soy aficionado al genero de zombis (aunque debería haber especificado que mas bien lo soy de lo post-apocalíptico, y de lo que hoy en día tiende a llamarse "survival horror") y el poder experimentar esta situación a base de ideas y maña pura y dura, sin combate ni aspavientos... en fin creo que se ve de sobra por donde voy y ya estoy echando demasiada baba en la reseña :p


Asegurada nuestra vivienda y con escasos o nulos incidentes nos quedo pendiente que hacer pues ante esa encrucijada debíamos decidir si comenzar a adecentar nuestra plaza fuerte para una estancia mas permanente o trasladarnos a un lugar mas seguro (lo se, pensamiento de superviviente, pero desde luego me encanta). Para ello el primer paso fue montar una especie de emisora con los aparatos que habían (uno de lo personajes finalmente era estudiante de ingeniería electrónica tras permitirle el master cambiar la especialidad por dar algo de variedad al grupo, es el problema cuando se hacen los personajes por separado, tienes gente que "yo me hago mi personaje a lo especial" y te va entrando gente nueva, que comenzamos 4 y acabamos 6), y pusimos una antena amplificadora en el tejado (de donde nos llovieron un par de zombis). Y ahí comenzó nuestra etapa de radioaficionados para contactar con los supervivientes de la zona.

Pero antes de localizar grupos grandes de supervivientes llego el momento de las ideas rocambolescas ¿Y que mejor que las energías alternativas para esto? Así que se organizo una gran expedición de PJs (y cuando digo grande quiero decir todos, con lo agusto que estaba mi cobarde en su madriguera xD) para ir a buscar unas placas solares. Y de camino hacia allí ¿Que mejor que una paradita técnica en el Mercadona? Como podéis imaginaros nada mas asomar la cabeza en el supermercado salio de allí la marabunta y se realizo una retirada técnica (no sin que antes uno de los PJs, diría que el de peor estado mental, se dedicase a infravalorar la amenaza zombi) que por el estado de las carreteras, y la localización de la empresa que buscábamos, nos termino llevando hasta la carretera general. Y ya podéis imaginaros ahí el panorama, atascos por las dos vías hasta donde alcanza la vista, zombis por doquier, y nuestros intentos de conducir por el arcén culminando en varias ocasiones en accidentes (por no hablar de combates con zombis y perros zombis al tener que ir a pie). Pero finalmente llegamos hasta la nave de la empresa (milagrosamente sin que nos siguiese una legión de cariñosos zombis de brazos extendidos) donde tras una breve limpieza obtuvimos las placas y los manuales y nos volvimos a nuestro fortín, a la amada seguridad.


Ahora llegaba el momento de comenzar a empollar los manuales de las placas (aunque aun no habíamos decidido si íbamos a quedarnos o marcharnos) mientras seguíamos dándole a la emisora tratando de encontrar mas supervivientes. Y finalmente los encontramos, en una torre de pisos llamada popularmente "Torre dels Collons" en el interior de la población, totalmente asediados por los zombis y comenzando a quedarse sin comida ni agua. En este punto fue cuando la escisión que ya se intuía en el grupo creció a toda prisa, mientras algunos comenzábamos a tramar un plan para tratar de sacar a aquella gente de allí (no necesariamente por buenas intenciones, el mío por ejemplo por aumentar las carga genética del grupo) mientras otros argumentaban que no se necesitaba nadie mas, que serian un estorbo.


Entonces, y mientras seguíamos sin tenemos claro, una potentes explosiones nos despertaron a todos en mitad de la noche. Por la emisora los otros supervivientes nos hablaron de enormes explosiones en los depósitos de la IFF, la mayor empresa química del pueblo. Aunque lo peor aconteció a la mañana siguiente, una mañana remojada en la espesa niebla química surgida de aquellas explosiones.


El otro grupo de supervivientes también nos había mencionado otro curioso fenómeno. En iglesia de San Bartolomé, la mayor de la población, al parecer había otro grupo de supervivientes rodeado por zombis, pero en lugar de estar guarecidos tras sus sólidos muros los zombis simplemente parecían incapaces de acercarse a aquella iglesia. Aquello desde luego fue un golpe para algunos PJs (a otros les salio mas rápido que les entro), una cosa era aceptar la existencia de muertos andantes, pero el que una iglesia les mantuviese alejados... De todas formas no nos servia de nada, aunque fuese un gran refugio no disponía de fuentes de agua o comida, y era una ratonera de haber problemas. Estábamos mejor en nuestro pequeño bastión.


Hasta que finalmente la mayoría de jugadores decidió, con un cambio de planteamiento digno de sus PJs, que nos marchábamos de nuestro refugio, YA. Recogimos todo lo imprescindible, necesario y como no, las placas solares que aun no se habían montado ni sabia nadie como hacerlas funcionar, y cargando un par de camionetas con ello nos dirigimos al puerto (apenas a un minuto de allí) a conseguir una barca pesquera (no, nadie tenia ni idea de manejarlas) para salir de allí. En este punto creo que es mi obligación hacer notar que lejos de ser ordenado aquel convoy requirió de varias rondas para transportar todos los pertrechos.


Como no aquello acabo atrayendo atención, y los pocos zombis a los que se disparo al principio pasaron a ser un grupo el cual se convirtió en algo un poco más preocupante. Y entonces llego la caballería, o mejor dicho el clero. Y para complicar mas la cosa venia con la mitad, los que se habían atrevido a acompañarle fuera de la seguridad de la iglesia vamos, de los supervivientes de San Bartolomé. Si una escena mostró que estaban hechos los PJs (incluyendo el último de los introducidos un militar desertor que había huido para comprobar como estaban sus padres) fue esa, cuando amenazaron con comenzar un tiroteo si no se apartaban de “su embarcación”.


Ahí la escisión se convirtió en cisma cuando mi personaje, que desde el anuncio de lo que ocurrido en la iglesia tenia una “crisis de creencias” (por que lo que es fe no) les dijo que el que había activado la embarcación era él, y la respuesta fue básicamente que los que tenían las armas eran ellos. Así que con calma y sin pausa, bajando de la embarcación, mi personaje activo otra (le hizo el puente vamos) y tras un tira y afloja entre ambos grupos, y dado que el único que sabia manejar embarcaciones de ese tipo estaba entre los refugiados de la iglesia (no es raro siendo un pueblo pesquero) se accedió a un pequeño pacto. Ambas embarcaciones, atadas con cuerdas para que la primera manejase a la primera se llevaron al centro del puerto en espera de que el cura fuese en busca de los asediados de la “Torre dels Collons” de donde volvió con solo un puñado de ellos, pues el resto se negó a abandonar el refugio.


Con todo el mundo abordo y unos recursos que cada vez se dividían entre más tomamos rumbo a las Columbretes, unas pequeñas islas (islotes mas bien) declaradas reserva natural marina en las que solo hay un faro y para de contar, vamos sin presencia humana. Sabíamos que no seria un destino permanente pero si nos serviría como punto de parada hasta decidir nuestro siguiente paso. Si es que había un siguiente paso.


Una vez llegados a los islotes sin mayores complicaciones, nos encontramos que ya había allí más gente, en concreto un pequeño grupo de biólogos y un par de yates con supervivientes que habían decidido atracar allí para librarse de lo zombis. Ni que decir tiene que el encontrarse con más gente en nuestro punto de destino, aunque fuesen pocos, incremento el cisma con los que querían abandonar a los “civiles”. En esta ocasión la cuestión era que las Columbretes eran inhabitables durante algo más que unas pocas semanas, y eso con suerte, y había que decidir nuestro siguiente paso.


Y aquí acabo una larga sesión que para mi fue una de mis experiencias como jugador en mesa más interesantes de los últimos años (y en algunos momentos de las más frustrantes también).

1 comentario:

Britait dijo...

Se ve que lo disfrutaste tio, es lo que tiene dar con un buen master y un grupo con el que juegas agusto :)

Fue una partida interesante, de esas de poner un planteamiento inicial y dejar que los jugadores hagan lo que les parezca (las mejores).

Habla con el master y convencelo para jugar otra sesion, casi que me da envidia no haber jugado yo mismo en la partida xD

Saludos ogrosos