martes, 13 de octubre de 2009

Arquetipos de PNJ: El Heroe Desolado

Bueno, hoy comienzo una nueva serie de artículos dedicados a arquetipos básicos, o por lo menos que considere importantes, de PNJs, en que se basan, como usarlos y como desarrollarlos. No se si será de ayuda, pero creo que puede resultar interesante al menos para catalogar algunos de los que considero los principales arquetipos del ramo. Y puestos a dedicar este se lo dedico a Britait por animarme a seguir con los artículos ;)

"No, él no, por todo lo sagrado, cualquiera menos él."

El Héroe Desolado es una figura eminentemente trágica, pero que conjuga en un primer momento el subterfugio y un tipo de traición muy particular. Este tipo de arquetipos funcionan mejor cuando representan a un gran héroe o figura casi legendaria, y mejor aun si uno, o varios, de los personajes tienen algún lazo indirecto (como afinidad nacional o local, o es su héroe personal) hacia él.



Este personaje no actúa movido por la codicia o la corrupción, si no que todo lo que le hizo ser héroe sigue estando ahí. Además este personaje traiciona consciente y activamente todo aquello en lo que cree, aunque no deja de creer en ello mientras, y es esta dualidad la que le que deja "desolado". El héroe puede sentir cierta ambigüedad hacia lo que esta haciendo, que desde luego detesta, incluso puede desear que se le detenga, pero todo lo que le hizo legendario combatiendo el mal sigue existiendo en esta trágica versión de él, y es terrible cuando se le desata en todo su poder.

Es un arquetipo que funciona mejor en campañas de fantasía épica, space opera o genero superheroico, pero que puede introducirse en la espada y brujería o en el terror sobrenatural sin demasiados problemas, aunque en el terror psicológico y en la CiFi Hard puede no tener un hueco adecuado para aprovecharse su potencial.



Este personaje debe ser introducido a nivel de trasfondo ocasional desde un inicio, es decir, si no se conocen sus gestas no se puede comprender la magnitud de la tragedia de su caída, ni cuanto deben temer los personajes el enfrentamiento directo con este. Pasado el primer punto hay que ir dándosele juego poco a poco a medida que los jugadores crecen, es decir no es el núcleo de la campaña desde el principio, darle protagonismo seria un error por que le señalaría desde el principio como parte integral desde el metajuego (que es algo que siempre se ha de considerar en la psicología de juego). Lo ideal seria que creciese como una figura alejada del grupo a la que estos, o al menos en buena parte, admiran y respetan, al tiempo que están impresionados por las habilidades que posee.

Es en ese punto cuando llega el momento de que investigando la trama principal de la campaña se desvele información sobre el principal villano, el Héroe Desolado, lo cual debería suponer toda una catarsis de traición y terror al darse cuenta que uno de los mayores héroes del mundo se ha convertido en un villano con peligrosos planes. Si se ha llevado con acierto la empatía y el respeto hacia las habilidades del héroe este puede ser uno de los momentos más emotivos de toda la campaña derribando uno de los pilares de lo que daban por sentado los jugadores sobre el mundo de campaña.

Tratar de detener a alguien como el Héroe Desolado en esta fase debería de resultar como tratar de desafiar a espada al Rey Brujo, inútil. Es alguien con una experiencia que excede a la de todo el grupo por varias magnitudes, que lleva años enteros consolidando su plan, con una reputación intachable y unas gestas que le proporcionan un peso social y políticamente insuperable, y además con una dicotomía por el odio que siente hacia lo que hace, y al mismo tiempo por la necesidad imperiosa de hacerlo que lo convierte en todo un fanático (aunque con unos matices mucho mas ricos). Así que no debería poder ser abordado ni física, ni política, ni militarmente.



En esta segunda fase hay varias formas de llevarlo, y mi consejo es que se deje al grupo decidir como quiere actuar el y que el héroe/villano actúe en consecuencia:

• Si actúan de forma directa contra el este deberá actuar de forma contundente y terminal (según la actitud que el master haya escogido para él). Este curso de acción acabara inevitablemente en fracaso, aunque idealmente sobreviviendo, convirtiéndose en traidores y fuera de la ley al haber atacado sin provocación a uno de los mayores héroes del mundo. Este tipo de desarrollos no son los ideales pero pueden resultar interesantes para dar un giro a una campaña, sobretodo si se quiere mostrar que la sociedad idílica en la que creían vivir no lo es tanto (por dar un ejemplo entre muchos).

• Si intentan un ataque indirecto que no revele las implicaciones del plan del villano normalmente este tratara de mantener las cosas en ese plano para no llamar la atención de nadie más sobre esa situación. Lo cual quiere decir que dado los contactos del Héroe Desolado los PJs igualmente deberán huir, pero no se convertirán en el enemigo publico numero 1.

• Por ultimo si el grupo no intenta ninguna acción directa o indirecta contra el sabiendo, como deberían saber, que es inútil (pero que leñes, son aventureros ¿No?) tratando de recabar información que les sea útil y consiguen no ser detectados podrían encontrar pruebas contundentes sobre la implicación del villano en el terrible plan, y aun peor las razones por las que esta implicado en este. En cualquier caso los tres caminos llevan al mismo punto, descubrir el plan para tratar de detenerlo.



¿Pero que tipo de plan puede tener el Héroe Desolado y que razones le moverían a siquiera imaginarlo? En cualquier caso estas razones deberían ser comprensibles para los PJs (y aplacar buena parte de su ira y sentimiento de traición), proviniendo de una situación insostenible ante la que no ha tenido otro remedio que actuar, un gran dolor emocional (que dada la relación de adoración que debería haberse creado con el héroe debería crear lazos de empatía) o el hecho de reaccionar con una atrocidad para destruir un mal mayor (¿Quien no ha deseado derrotar a la muerte nunca?). Este es un paso imprescindible, puesto que es el pilar del concepto del Héroe Desolado, lo que le hace seguir siendo un héroe, una figura trágica.

Sobre sus planes creo que ya he dicho todo lo que podía decir, deben ser tras una atrocidad que escapa a todo lo imaginable, los planes de este tipo de héroe nunca deberían ser del tipo robo, o apropiarse del reino, al no ser corrompible siempre deberían tener un trasfondo, y siempre deberían ser horribles para atormentar tanto al propio héroe como al grupo, puesto que un crimen menor podría ser racionalizado por el grupo (debido a la empatía que se pretende crear entre el villano y los héroes) y terminar del bando del villano/Héroe.



Por nombrar un ejemplo de mis viejas campañas: El gran guerrero-mago Maeros se volvió loco tras la muerte por una terrible plaga de su mujer e hijas, así como de buena parte de su nación que dejo de existir como entidad. Desde ese momento, y durante 37 años trabajo incansablemente para iniciar las señales del Armageddón tan solo para poder destruir a la fuente de todas las enfermedades, Abaddon Señor de Toda Corrupción, Jinete de la Plaga. Por supuesto aunque este plan funcionase y no terminase con el fin del mundo acabaría con incontables millones de seres vivos y produciría una devastación sin límites, sin contar que destruir uno de los pilares de la creación, aunque fuese uno tan detestable, podía tener consecuencias imprevistas. Por supuesto eran riesgos asumibles para el Héroe Desolado en que se había convertido el antaño Primera Espada de los Grandes Reinos de Occidente.

Para concluir quisiera decir que aunque es un arquetipo de personaje poco versátil y flexible resulta muy potente una vez puesto en juego, de los que te permiten moldear, o remoldear, una campaña a su alrededor (como me ha pasado a mi en el Proyecto Eberron con Stephan Sellish). Y aunque quizás sea difícil aprovechar del todo sus posibilidades realmente es un tipo de personaje del que se puede sacar partido mucho tiempo si se consigue.

2 comentarios:

Britait dijo...

Genial esta entrada artemis, puede dar mucho juego si se usa como idea base sobre la que construir una campaña entera.

Pienso en personajes interesantes para convertir en heroes desolados: Elminster (loco tras la mageplague y obsesionado con devolver la vida a Misthra), Drizzt Do Urden (condenado a vagar por Ravenloft por algun motivo), Optimus Prime (tratando de destruir la misma matriz al comprender que es la causante de la guerra milenaria entre los Transformers), un Luke Skywalker anciano que finalmente a sucumbido al lado oscuro... Heisenhorn (siendo los acolitos mandados tras su maestro que parece hacer uso de metodos demasiado radicales)... Las posibilidades son muchas, y solo enumero las que se puede usar con personajes conocidos.

Le veo un problema a todo esto... hay que desarrollarlo durante mucho tiempo, y hoy dia esas campañas tan largas no se dan tanto como antes.

Un saludo.

Britait dijo...

Ah, y gracias por dedicarme la entrada *^^*, siento no pasarme por aqui tan a menudo como debería, no te desanimes y sigue escribiendo.