jueves, 20 de mayo de 2010

Elfos de Golarion, 2ª parte

Este texto apareció originalmente el Elves of Golarion de la línea Pathfinder Companion, y la traducción es obra y merito de Iridal, y no ha de verse como un sustituto del original si no como un complemento para los hispanoparlantes aficionados a Pathfinder.

RASGOS FÍSICOS

Altos y esbeltos, los elfos se mueven y piensan rápido (aunque no impetuosamente). Los elfos son reconocidos por su belleza física, su elegancia en el vestir, sus orejas puntiagudas, e iris y pupilas tan grandes que el blanco de sus ojos es apenas visible alrededor de sus bordes. La piel y el color de ojos son tan variados como la luz visible, pero los elfos típicamente son de tez blanca con ojos de color azul, verde, oro o violeta.

Por muy formidables que puedan ser en su velocidad y dominio de la magia, los elfos son relativamente frágiles comparados con los humanos y sufren más fácilmente por la enfermedad, los venenos y los golpes mortales. La mayoría de elfos compensan esta debilidad teniendo suficiente magia a mano para contrarrestar sus debilidades.


Sentidos

Sus pupilas, tan grandes, permiten la entrada mucha más luz en los ojos élficos, proporcionándoles una visión más aguda. También tienden a darse cuenta de las irregularidades en los patrones, un rasgo que se manifiesta entre los aventureros como una habilidad excepcional para avistar puertas ocultas. Algunos creen que esto es parte de la hechicería élfica, pero incluso los elfos admiten que no hay magia involucrada -es sólo una consecuencia de su mayor percepción.

La visión élfica también es aguda en condiciones de baja luminosidad. Por ello, aunque sus hogares suelen estar bien iluminados y aireados durante el día, con grandes ventanas que raramente cierran, los elfos rara vez se molestan en iluminar sus edificios por las tardes, haciéndolo con velas o con unas pocas luciérnagas amistosas. Los elfos hospitalarios a menudo iluminan una habitación o zona adecuada si esperan visitantes no elfos, pero los elfos poco amistosos no lo harán; unos pocos humanos diplomáticos han aprendido a usar los niveles de luz para medir los verdaderos sentimientos de un cortés y aparentemente amigable anfitrión elfo.

Algunos dicen que un elfo puede determinar el tipo de árbol por el sonido de una hoja cayendo. Se cree que el fino oído élfico es debido a la forma de sus orejas. Los largos y puntiagudos pabellones auditivos canalizan el sonido a sus canales auditivos, permitiéndoles sólo un poco más de aviso que sus contrapartes humanas cuando los problemas afloran.

Dieta

Aunque capaces de comer todo aquello que otras razas humanoides pueden digerir, los elfos prefieren alimentarse de una gran variedad de granos, fruta, nueces, pescado y carne de caza. Muchos elfos desdeñan el sabor del ganado doméstico y prefieren cazar por la comida. La cocina élfica acentúa el sabor natural de la carne de caza, y aquellos de otras razas que participan de los tradicionales platos de carne élfica a menudo se quejan de que la carne parece al borde de estropearse. Las frutas y los vegetales son normalmente servidos crudos pero con especias y salsas exóticas para avivar el gusto, prefiriendo sabores fuertes y picantes. El pan élfico normalmente es insípido pero nutritivo.

Vestimenta

Los elfos que viven entre otras razas tienden a vestir acorde la cultura que les rodea, aunque inevitablemente lo hacen de una forma atractiva y elegante. El resto viste ropajes élficos más tradicionales, principalmente tejidos suaves que muestran cortes y diseños complejos que, aunque favorecen, nunca restringen el movimiento. Los elfos nobles y venerados a menudo portan capas y vestimentas decoradas con hiedras y otras importantes plantas locales, a veces incorporando flores aún en crecimiento en sus bordados. En combate, los elfos oscilan entre brillantes cotas de mallas plateadas bruñidas que brillan como el sol, y largas capas y capuchas cuyos diseños cambiantes encajan con lo entornos naturales, permitiéndoles desaparecer del paisaje a una velocidad increíble.


El cabello élfico tiende a ser mantenido largo y suelto, aunque algunos adoptan los pasajeros estilos humanos por aburrimiento. Los elfos disfrutan tiñendo su pelo con extraños colores que encajen con sus vestimentas o maneras.

Excepto en la estación otoñal, los elfos tienden a evitar los rojos, naranjas y amarillos vívidos. Incluso en otoño estos colores son sólo portados durante unos días o semanas, antes de cambiar a los marrones y blancos del invierno.

Longevidad

Los elfos no sufren los estragos de la edad en la forma que lo hacen las demás razas. Aunque aún es posible leer sus edades relativas en sus caras, con los elfos más ancianos poseyendo una apariencia más hermosa y etérea que la atracción juvenil de un elfo en sus primeros siglos de vida, todos son incuestionablemente bellos. La expectativa de vida élfica es desconocida para los extraños, pero la mayoría concuerda en que puede durar cientos o incluso miles de años. Por supuesto, los elfos pueden morir por heridas mortales, pero aquellos que sobreviven a un mundo violento por más de una docena o así de siglos tienden a moverse a otros planetas, planos o dimensiones mucho antes de que cualquiera les vea morir de vejez. Las historias élficas dicen que los más antiguos viajan a lugares donde la edad es irrelevante.

Los elfos viven un tiempo tan largo que los no elfos se preguntan con razón porque no todos ellos son expertos espadachines, poderosos magos, maestros pícaros o altos sacerdotes. Una respuesta es que los elfos miden los éxitos de forma diferente a las demás razas. Aplastar enemigos y amasar enormes cantidades de riquezas no son metas dignas en sí mismas para los elfos, sólo necesidades ocasionales: distracciones de las más importantes sendas del honor, el arte, la artesanía, la magia y la búsqueda de la iluminación. Aquellos elfos que interactúan con la mayoría de humanos ya están alejados de su sociedad, y por ello son más susceptibles a la urgente necesidad de las razas "pasajeras" de dejar una huella en el mundo. Después de todo, ¿qué necesidad tiene un elfo de dejar su huella cuando sabe que seguirá aquí mucho después de que cualquier monumento se convierta en polvo?

Sueño

Aunque los elfos son inmunes a los efectos del sueño mágico, la idea de que nunca descansan es un mito. En su lugar, aunque no entren en un estado de inconsciencia como hacen otros humanoides, los elfos pueden entrar en un profundo trance que tiene el mismo efecto restaurador sobre la mente que un sueño humano. Un elfo sólo necesita meditar de esta forma durante 4 horas al día, aunque algunos prefieren periodos más largos. Durante este descanso, un elfo realiza habituales ejercicios mentales, repasos de antiguos recuerdos, permitiendo que su intuición busque la iluminación, y demás. Algunos elfos maliciosos disfrutan manteniendo el mito de que su especie siempre está despierta y de que las ciudades élficas no tienen camas; la verdad es que aunque algunos elfos prefieren meditar en una silla o en un sillón, otros disfrutan la comodidad de una cama real.


RASGOS MENTALES

Las criaturas que pueden vivir cientos de años tienen, de forma comprensible, diferentes prioridades que las gentes de vidas más cortas. Aunque la actitud élfica es única, la longevidad delata su conducta en formas que los dragones, ajenos y muertos vivientes inteligentes también pueden comprender.


Primero, vivir tan largo tiempo hace que los elfos pasen una gran cantidad de tiempo observando. Esto les proporciona lo que puede parecer un absurdo largo punto de vista, escogiendo esperar a que los acontecimientos cambien cuando los humanos ven la necesidad de una acción a corto plazo. Los elfos tienen un refrán para esto: "Puedes hacer rectificaciones por esperar demasiado, pero nunca podrás esperar más si ya has actuado".

Esta afirmación a veces parece chocar con la aparente conducta irresponsable de su parte, ya que la aparente indiferencia élfica por las consecuencias es en ocasiones otro signo de la larga vida. Los elfos son criaturas que han visto mucho extraído de los profundos pozos de la experiencia persona, de modo que lo que puede parecer parece como un salto mal elaborado sobre un abismo está realmente sopesado por una docena de otras experiencias en abismos similares. En circunstancias menos dramáticas, los elfos también tienden a preocuparse por consecuencias a corto plazo. Un revés de 5 años es más molesto que una derrota aplastante para un elfo.

Siglos de vida llevan a los elfos a ignorar los pequeños detalles. "Pequeño" para un elfo puede ser bastante grande para un humano, pero los elfos rechazan las quejas como productos de un pensamiento a corto plazo. También se toman pocas cosas en serio, ya que incluso las peores circunstancias cambian con el tiempo. Aunque algunos pueden verlos como sombríos y estoicos, esto es más una perspectiva de diferentes sentidos del humor, y los elfos entre ellos se ríen de bromas que personas de vidas más cortas no tendrían la perspectiva para comprender. Los elfos a veces crean relaciones de larga duración con ajenos, no sólo por amistad, sino porque aprecian el mismo punto de vista a largo plazo.

La larga vida tiene un lado oscuro, y muchos elfos sucumben a la vanidad y el orgullo, aunque más a nivel racial que personal. Un elfo que lo intente con ganas puede convertirse en un experto en cualquier campo –en muchos campos- sencillamente a fuerza de vivir lo suficiente, así que algunos elfos empiezan a creer que pueden dominar cualquier materia, haciendo de aquellas razas que no pueden algo inferior.

Los elfos buscan signos y ven presagios en muchas facetas de la vida, desde acontecimientos naturales como movimientos celestiales o fenómenos astronómicos a impulsos y sentimientos propios. Se considera a los dioses las fuentes principales de conocimiento de otros mundos, pero los elfos también atribuyen el éxito a sus irracionales, eternos espíritus, reencarnados a los largo de los eones con sabiduría desconocida. Ahora, en la Era de los Presagios Perdidos, las profecías y signos ocurren menos frecuentemente y con considerable menor eficacia. Gran parte de los elfos se sienten un poco extraviados por este giro de acontecimientos, pero ya que esto ha pasado hace relativamente poco en la memoria élfica, pocos se preocupan por ello, y la mayoría espera que la siguiente era (ya sea dentro de cien o mil años) vea el regreso a la normalidad.

Magia Élfica

Aunque los gnomos pueden tener una destreza innata para trucos de salón, ninguna raza de Golarion está tan dotada y tan preparada para el estudio de de la magia como los elfos.


Los aprendices elfos pasan décadas dominando las bases de lanzamiento de conjuros arcanos antes de moverse a algo más complicado. Este énfasis en la teoría hace de la magia élfica algo abrumadoramente detallado y complejo. Incluso criaturas que son resistentes a la magia tienen problemas con el conjuro de un mago elfo. Este profundo estudio también expande su conocimiento de las propiedades mágicas. Se dice que los magos elfos más expertos son capaces de determinar la presencia de auras mágicas en objetos sin incluso mirarlas.

La famosa resistencia de los elfos al encantamiento, por otro lado, no surge del estudio mágico, sino de su inherente amor por la libertad. Los elfos esclavizados a menudo se rebelan o se obligan a sumirse en estupor hasta que son finalmente abandonados; aquellos bajo encantamiento lo pasan aún peor. En la sociedad élfica, los encantamientos son verdaderos insultos, sugiriendo que el objetivo es débil y fácilmente manipulable. Un mago elfo normalmente sólo lanza conjuros de encantamiento sobre enemigos o sobre aquellos que han sido completamente deshonrados, comparándolo a escupir a alguien en el ojo. Uno de los insultos élficos más graves es lanzar “Dormir” de forma deliberada y consciente sobre otro elfo: un intencionalmente débil, ineficaz y descarado intento de controlar la libertad de otro que impugna el mismo ser élfico. Es un signo de que el lanzador no siente nada excepto desprecio por el objetivo, y riñas de siglos de antigüedad han comenzado con tales nimiedades.

Emociones


Mercuriales e independientes, sombríos y abstraídos, la famosa reserva élfica ocurre por muchas razones. La larga vida generalmente les obliga a distanciarse de los no elfos: aquellos que mantienen relaciones demasiado cercanas con miembros de las razas pasajeras rápidamente son abrumados por la profunda melancolía de los Abandonados. Aún así, una vez que un elfo alcanza un nivel de complicidad con una persona, dejan a un lado su conducta vigilante y se vuelven amistosos. Los elfos valoran la amistad en gran medida, y apoyan a sus amigos con una lealtad que a veces excede los lazos familiares de otras razas.

Los extremos emocionales élficos son un producto de demasiados recuerdos y asociaciones. Una rememoración puede recordar a un elfo cientos de experiencias buenas y malas, una mezcla tan compleja que incluso los elfos no pueden predecir qué emociones saldrán a relucir. Ésta es quizás la razón más importante de la frecuente risa elfa: es un esfuerzo concentrado en pensar positivamente a pesar de cualquier emoción negativa que se esté filtrando desde los profundos pozos del recuerdo. Con miles de recuerdos compitiendo por aflorar a la superficie, los elfos tienden a centrarse en los buenos y filtrar los malos antes de manifestarlos públicamente. Una vida tan larga de pena y remordimiento es literalmente un panorama desolador, y los elfos que se permiten meditar sobre las miserias del pasado tienden a verse encerrados en una espiral de depresión y desconfianza; a menudo necesitan la intervención de los demás elfos y a veces incluso de la magia para guiarlos de nuevo hacia la felicidad.