lunes, 24 de mayo de 2010

Fuerte Heimdall

Hoy, en un ataque de nostalgia, os traigo una localización que invente para Las Cadenas del Imperio, una campaña por foro (mi primera campaña por foro) ambientada en el Noreste de los Reinos Olvidados.

FUERTE HEIMDALL


El Fuerte Heimdall es un símbolo vivo del éxito del Camino Largo en Narfell. Poblado por mercenarios, comerciantes, vagabundos, aventureros y gente de peor calaña aun, el fuerte es el enclave más oriental de Narfell, poco antes de llegar a tierras de Rashemen para internarse posteriormente en tierras tuiganas. Fuerte Heimdall fue creado hace quince años por Augustus Heimdall, un ex-aventurero, ex-mercenario y ex-noble de alguna tierra sureña del lejano oeste. Si bien en sus primeros años el fuerte sufrió ciertos reveses las habilidades diplomáticas de Augustus, por no hablar de su inquebrantable habilidad frente a la adversidad consiguieron desarrollarlo hasta lo que es hoy. Una pequeña ciudad y el puesto comercial más prospero de las tierras heladas.

Fuerte Heimdall esta construido sobre una elevación a pocos cientos de metros del río helado, dominando el Camino Largo. Lo primero que uno ve antes de llegar al fuerte es una vieja torre semi-derruida con evidentes signos de haber sido escenario de un fuerte combate mágico. Una vez pasada la torre uno llega hasta el portal exterior, una sólida puerta conectada a una empalizada de madera que protege la zona de las caravanas y las madrigueras. Las madrigueras es la zona donde los pobres, los semi-orcos y gentes del lugar habitan, reciben este nombre por que son pequeñas guaridas excavadas en la roca para aprovechar el calor de las aguas termales que corren bajo el fuerte. Una vez superada esta zona uno llega a unas murallas de piedra de aspecto sólido y a la puerta interior, esta lleva al fuerte propiamente dicho. Este, más que un fuerte parece una pequeña ciudad, con herrerías, tiendas de equipo y posadas para satisfacer a los viajeros (que componen el 80% de la población hasta el invierno en que el camino queda desierto). Si se ha de destacar algo en esta zona es un coliseo de aspecto desproporcionado para este asentamiento. Y siguiendo más hacia el interior, en la parte superior de la colina, el Alcazar de Heimdall, el trono del viejo Augustus. Una vez uno ha llegado aquí no puede si no sorprenderse por una afilada roca de mas de 40 metros de altura que corta la empalizada de madera justo en el lado opuesto de la entrada. Y sobre ella se halla una vieja torre la cual parece rodeada siempre por águilas de todo tipo y a la que los locales llaman el Otero de la Águilas.


Establecimientos:


El Loto Negro: Esta posada es la preferida por los magos que conocen Fuerte Heimdall. Es mas, esta posada es exclusiva para magos. Tan solo aquellos con suficiente potencial mágico y conocimiento arcano podían pasar por la negra puerta, falta de picaporte o cerradura, que daba a la taberna. Y a estos tan solo se les permitía entrar con su familiar. Este sanctasanctórum arcano se rumorea que también es un mercado para estos arcanistas, además de ofrecerles un respiro de la mundana existencia fuera del loto.

El Roble Alto: Esta es la posada preferida por los aventureros, si bien suele ser evitada por otros grupos debido a las peculiaridades de estos huéspedes. Es una posada de buena calidad a unos precios que a uno le hacen desconfiar la primera vez que acude ahí, pero como dice el propietario, Thalorn Velórn:"Los aventureros viven continuamente en el filo entre el desastre y la gloria, no hay nada que represente mejor a nuestra señora de la fortuna, y es por eso que me encantan."

La Sonrisa de la Ninfa: Si esta casa de placer ha de ser descrita de alguna forma, lo mejor es usar las palabras de su más conocido cliente, Malark:"Haría que un harem calishita pareciese una congregación de helmitas." Este establecimiento se place de cumplir a rajatabla su lema:"Lo que desee, cuando lo desee, por el precio adecuado."

El Caravanero: Esta posada es de calidad media, suele ser cómoda, aunque a los sureños suele resultarles algo fría. Esta regentada por una familia de antiguos nómadas que decidieron asentarse ya hace años inspirados por el propio Augustus Heimdall. La comida es nutritiva y bien preparada, pero se preparan casi exclusivamente platos locales, lo cual no suele hacerla popular entre los extranjeros, aunque muchos nars y miembros de la Guardia Invernal la consideran como su segundo hogar después de las heladas estepas.