martes, 1 de junio de 2010

Primera Cronica

Bueno, pues como prácticamente hubo una petición popular aquí os va la crónica de lo que fue nuestra primera sesión de Una Nueva Esperanza. Esta sesión fue corta por la creación de personajes, aunque los tres jugadores (me faltaba uno) ya tenían las fichas casi hechas. Así que en esta primera crónica os voy a hablar aparte de la sesión de los personajes actuales y de sus ganchos de trasfondo, que son básicamente la interpretación que hace el master (osease yo) de por que tienen algo tan especial y de paso añadir un pedacito a su trasfondo futuro.

Elder Rockyglan (Erennio Defensor 8; Senda del Férreo): Elder desciende de una larga dinastía de cruzados que durante tres edades defendieron a los reinos humanos contra la sombra, La Hermandad del Escudo. Prácticamente todos los miembros de la Hermandad fueron masacrados y purgados durante la invasión, pero algunos consiguieron sobrevivir adaptándose al nuevo estilo que requería la lucha en la resistencia formando uno de los primeros grupos de defensores. “Nunca nos rendimos, ni frente al Apocalipsis.”

Los restos de la orden, ahora convertidos en renegados y defensores, volvió a extenderse por las tierras de Eren y con las décadas llegaron a recuperar parte de su antigua fuerza y numero. Asesinaban a oficiales orcos destacados, colaboracionistas y legados allá donde les vieran, envenenaban sus pozos, quemaban su comida y entorpecían los suministros hacía los frentes aun activos. No consiguieron ningún éxito vital en esas décadas, ni siquiera alguno de verdaderamente importante, pero eran un problema continuo para los invasores, y se habían ganado su ira y frustración por no poder acabar con ellos. Finalmente, cuando el joven Elder apenas era un muchacho que comenzaba sus primeros entrenamientos formales, la Sombra consiguió lo que quería.

En una sola noche todos los campamentos, todos los bastiones y todos los agentes infiltrados de la orden fueron atacados y aniquilados. Elder, como hijo de dos de los más altos oficiales de la orden se encontraba en la casa capitular de este, un complejo subterráneo laberíntico bajo las ruinas de un antiguo fortín humano. La casa capitular estaba preparada contra cualquier contingencia, pero sus puestos avanzados cayeron sin aviso, su laberinto fue sorteado con facilidad y sus trampas desarmadas, y los pasadizos secretos de huida interceptados. En ese momento se hizo obvia la traición desde dentro, la traición de Goddar Rockyglan, el tío de Elder.

Todos estaban sentenciados, pero los padres del pequeño Elder conocían una ruta que Goddar no conocía, un antiguo pasadizo que conducía a una sima natural que aun estaban asegurando, por lo que aun no aparecía en los planos. Sus padres eran dos de los mejores defensores de la orden, los mejores luchadores que Elder jamás haya conocido, y lucharon con uñas y dientes por su cacharro, sin permitir que sus múltiples heridas les hiciesen caer y acabando con todos los que se pusieron en su camino. Para cuando cayeron, pues por el aspecto de sus heridas habían muerto mucho antes, estaban en el exterior donde su hijo podría escapar. Las últimas palabras que le dijo su madre fueron “Nunca nos rendimos…

Merumar Grimnor (Erennio Montaraz 8; Senda del Sanador): Merumar es uno de los pocos supervivientes de la ciudad de Cornwallis arrasada hasta los cimientos por el crimen de negarse a entregar sus suministros para el invierno. Los habitantes sabían que su destrucción estaría prácticamente asegurar, pero también sabían que sin esas reservas el invierno acabaría con muchos de ellos, en particular con los ancianos, muy respetados en la comunidad, y con los más pequeños. Además contaban con el apoyo de la dama Seren.

La dama Seren era toda una leyenda en la población, una joven de dorados cabellos y ojos tan claros que parecían el rocío de la mañana y que había llegado a Cornwallis justo antes de la llegada de la Sombra, logrando que la ciudad se salvase gracias a sus buenas artes y diplomacia. Ahora ya una anciana con más de cien años en su haber, la dama Seren era su líder espiritual, en quien confiaban para que les guiase.

Cuando los orcos llegaron dispuestos a una matanza fácil se encontraron con un pueblo unido y bien preparado, con espíritu resuelto y firmes en su resolución. Además contaron con la magia de la dama Seren que sanó a incontables y protegió las murallas de la ciudad. Finalmente los orcos tuvieron que retirarse con tremendas bajas en ambos bandos. Pero todos sabían que la Sombra volvería más preparada, tras ajusticiar a los orcos supervivientes. Lo que no esperaban es que fuese tan temible el ejército que enviaron, pues la Sombra estaba decidida a cortar cualquier conato de esperanza desde la raíz.

La batalla fue breve y atroz, toda una carnicería. Los gigantes y los canalizadores oscuros desgarraron las murallas milenarias como si fuesen papel, y los ogros y oruks destrozaron a toda la milicia antes de comenzar la orgía de destrucción sobre la asediada ciudad. Se dice que ese día incluso el atroz apetito de los ogros se sació.

Merumar era entonces solo un niño, pero eso no le salvo de las garras de un ogro que pretendía devorarlo. Entonces vio llegar a la dama Seren, pero en lugar de la anciana que conocía vio a una brillante joven, como la que describían las historias de sus abuelos. La dama acabo con el ogro con un solo movimiento de muñeca y se agacho frente al niño tocándole la frente y borrando sus heridas como si jamás hubiesen existido. Pero entonces una flecha, roja como la sangre, atravesó a la dama, apagando su brillo y mostrando una imagen totalmente antinatural, la de una criatura de rasgos perfectos y alas radiantes como la luz del sol. La Sombra había descubierto por los informes de la primera batalla la verdadera naturaleza de la dama, era uno de los últimos enviados de los viejos dioses que permanecía aun con vida en Eren, y había mandado a un legado-soldado con ordenes especificas de acabar con ella. El último acto de la mujer fue sonreír al pequeño y decirle: “Marcha con mi don” y tras un corto parpadeo el niño se dio cuenta de que estaba en las colinas a kilómetros de la ciudad.

Salgar Aidus (Erennio Canalizador 7/Mago 1; Senda del Vástago del Dragón): Hace años Salgar era un niño normal nacido en una de las aldeas más tranquilas de las tierras de Eren del Norte, apartada de las principales vías de comunicación y en un valle de difícil acceso aportaba sus impuestos en otro pueblo mayor, por lo que las visitas de orcos eran raras y cortas. Pero un día todo eso cambió, de forma catastrófica.

Un día de mediados de invierno una enorme sombra voladora pasó sobre el pueblo a poca altura, un dragón, un dragón herido. Poco después llego un pequeño ejército de oruks y legados, e incluso algún gigante y troll, perseguían al dragón y su misión era llevarlo ante Izrador o destruirlo. El comandante del grupo, un legado de mirada muerta y aspecto cadavérico tan solo miró unos momentos al poblado antes de proseguir la persecución mientras dejaba atrás a sus gigantes y un puñado de oruks a supervisar la quema de la aldea y la completa aniquilación de sus habitantes.

El festín que se dieron los monstruos con los habitantes de la aldea duró horas, y buena parte de ellas las pasó Salgar malherido bajo docenas de cuerpos en una fosa común. Para cuando el niño salio, no sabe si un día o dos después, lo que había sido su mundo, todo lo que había conocido, no eran si no cenizas y carne desgarrada.

Salgar no sabe cuanto tiempo estuvo vagando por el norte, pero cuando recupero la conciencia de si estaba en una cabaña donde el que sería su maestro y mentor en la resistencia le atendía. A partir de ese día las noches de Salgar estuvieron plagadas de pesadillas de un mundo marchito y muerto en el que una terrible sombra se alzaba dejando a los últimos habitantes de aquel mundo yermo languidecer sus últimos años.


Primera Sesión


La sesión comienza a principios de Otoño del centenario de la invasión de la Sombra, el día indefinido, pues los calendarios dejaron de tener sentido hace mucho tiempo. Los personajes han sido reclamados a un concilio en una aldea secreta cerca de Espina de Plata en el Veradeen por el príncipe Roland Redgar en calidad de miembros importantes y de confianza de la resistencia.

El Concilio, una austera reunión de hombres de todos los aspectos posibles que no son si no algo más de cincuenta lideres de la resistencia de confianza, es presidido por el propio príncipe Roland y por el Arad Juraviel en representación de Aradil (pueden pareceros muchos los líderes pero pensad que la mayoría de grupos de la resistencia son pequeña células), y ambos se encargan de exponer el plan que os indiqué en artículo de presentación.

Como podéis ver los jugadores se tomaron a pecho el informarse del plan, con lápices representando el contraataque élfico, una tapa de pringles representando el área de destrucción de romper un espejo y dadas para indicar los diversos motines de diversión.

En esta reunión se les indica que su objetivo es Eruziad un Alto Legado también conocido como el Carnicero de Eren por sus labores como inquisidor hace setenta años que terminaron con miles de muertos. Este legado esta viniendo junto con su sequito de alrededor de cien personas desde el lejano norte para instalarse en Puerto Caída por motivos desconocidos, pero lo que sabe la resistencia es que sería peligroso tener a un legado tan inteligente tan cerca, pues podría atar cabos. Así que debían asaltar su caravana en algún punto entre Bastión y Puerto Caída. No es una misión de la que dependa el plan, pero si es una misión que simplificara su correcta ejecución (por que como os dije lo del otro día era el plan de la resistencia, y todo plan solo dura hasta que se entra en contacto con el enemigo).

Tras exponerles su misión (esta se la encargan por que quería una misión sencilla para probar las reglas y compenetrar al grupo, las siguientes ya tendrán un abanico para elegir) y decirles que pueden buscar ayuda externa aunque sin contarles que es parte de un plan mayor, les permiten hacer las preguntas que quieran (pues seguramente no volverán a verles) y pedir equipo (armas, armaduras, algunas armas de plata…) en concreto obtienen un recurso muy preciado, y escaso, de los elfos, una ‘flecha asesina de legados’.

Informados y equipados los aguerridos héroes se dispusieron a ir con la mayor celeridad posible hasta el camino, pues aunque aun quedaban 4 ó 5 semanas para dar el golpe querían tener tiempo de revisar el camino para encontrar un punto optimo de emboscada y tratar de enrolar a alguna tribu dorn en la tarea. La primera decisión que han de tomar en esta aventura es que camino seguir. Desviándose por el norte pasarían demasiado cerca de Nalford, con lo que sería casi seguro encontrarse con patrullas de las sombras. Por el centro pasarían por las ruinas de la maldita Cale. Y por el sur deberían dar un gran rodeo que les llevaría mucho tiempo, aunque tendrían menos posibilidades de encontrar patrullas. Finalmente, y tras algunas dudas, decidieron tomar el camino más corto y peligroso, el de Cale, puesto que de encontrarse con una patrulla atraerían demasiada atención de la Sombra (puesto que les deje claro que perder una patrulla es motivo de envío de rastreadores).


EL SECRETO DEL MEDALLÓN 1ª parte

En el camino hacía Cale tienen una inesperada sorpresa, Salgar encuentra un medallón plateado en uno de sus bolsillos con una nota: “El Maestro contactará contigo pronto.” Y lo relaciona con un elfo con el que tropezó al salir del Concilio.

Sin posibilidades de aclarar el misterio deciden seguir adelante, hasta que a un par de días de Cale sufren un ataque nocturno por una criatura a la que consiguen dominar fácilmente aun no sin heridas. La criatura parecía algun tipo de demonio extraño, y siempre que se les acercaba oían extraños susurros. Al matarla vieron salir unas volutas de humo de su putrefacto cadaver que se extendieron por todas direcciones.


Y finalmente llegaron cerca de la legendaria y pavorosa Cale, antaño cuna de la noble familia Redgard, hoy hogar de pesadillas y origen de cuentos de terror. Pero algo extrañó ocurrió, de nuevo, y el amuleto del Maestro se puso a brillar, y al alejarse este de Cale se puso a indicarle la luz la ciudad, por lo que decidieron ir en la dirección que marcaba por pura curiosidad. Al poco rato, una figura translucida portando una completa con rostros de león (el símbolo de la guardia de Cale) aparece en la zona a donde les indicaba el amuleto. La aparición parece agacharse tras lo que parece un pequeño terraplén de tierra y habla con alguien que no ven diciéndole: “Jacob, he escondido la Espada en la Torre, adviérteles mientras yo… ¡Oh! ¡Por los dioses!” Y acto seguido la imagen se esfuma como borrada por un viento intangible.

El medallón, que de nuevo apunta en otra dirección, vuelve a brillar, y tras esconderse o volverse invisibles deciden internarse en la maldita ciudad descubriendo que el brillo del medallón sigue viéndose a pesar de ser invisible Salgar. Pero tras un tropiezo con un grupo de un par de cientos de zombis orcos errantes ven que nadie más lo ve.

Ya en las murallas de la ciudad, desgarradas por algo enorme, vez que el brillo del medallón comienza a subir hacia arriba y obtiene por respuesta un brillo en una torre (de la que el montaraz deduce sagazmente que “es la torre de la que hablaba la aparición”, convirtiendose en la frase de la jornada). Y aquí termina esta primera sesión, corta pero con acontecimientos de sobra.

7 comentarios:

melassta dijo...

Muy buena crónica, esperando la siguiente!

Lord Aion dijo...

Mooola.

Espero que sigas con las crocicas porque me gusta bastante. Por ahí hay un nombre que me ha chocado: Arad Juraviel, ¿es un PNj de Midnight? ¿o es inventado por ti? Es que Juraviel me suena mucho a una novela que me leí.

Juglar de Oz dijo...

Bueno... son dos cosas inventadas por mi :P Arad es el titulo de un alto oficial de los Ojos de Aradil, y Juraviel el nombre del elfo.

Si leiste las Guerras Demoniacas creo recordar que Juraviel era el "elfo" que criaba al prota.

Jorge dijo...

Hola a todos. Antes que nada, presentarme a los usuarios habituales del blog. Me llamo Jorge, y tengo la suerte de ser uno de los jugadores de la partida (el channeler).

La verdad, es que no había participado nunca en ningún blog, pero la idea de Juglar de Oz?? (lo siento, pero acostumbrado a llamarlo por su nombre... jeje) me ha parecido estupenda, y creo que es un gran método para seguir la partida, hacer un buen resumen y también supongo, que podamos disfrutarla todos un poco más, si cabe.

Y de momento nada más. Simplemente agradecer a nuestro DM el trabajo que ha hecho en esta partida y ya de paso, agradecerle también todos los anteriores años de partidas y más partidas que su infinita imaginación nos ha dado a disfrutar.

Gracias Artemis, eres MUY GRANDE

(es verdad, que conste que no es peloteo)

Juglar de Oz dijo...

Alaaa, desde luego ya me has sacado los colores :p

Lord Aion dijo...

si me lei las guerras demoniacas, por eso me llamó mucho la atención el nombre de Juraviel. Efectivamente fue el elfo que lo crió y que despues se fue de viaje con él. me gustaron bastante los libros.

Anda que...vaya gustazo tener a jugadores así, jejeje. Ya me gustaria tener jugadores tan agradecidos ¿te vienes para Almería? :-D

La verdad es que la campaña tiene una pinta estupenda y por tu "culpa" estoy empezando otra vez a mirarme el libro de Midnight.

Por cierto, ¿echaste un vistazo a la página que te dije? ¿Te sirve de algo?

Juglar de Oz dijo...

Jajaja, tampoco te creas todo lo que dice Jorge, lo que pasa es que esta contento de dejar de dirigir una semana para jugar :p

Respecto a lo de la web ya lo comente en su tema, era interesante, pero como tengo todos los libros de Midnight (menos 1) ando cubierto de eso. Pero a ver si reestructuro la seccion de enlaces y la pongo por ahi ;)