martes, 28 de septiembre de 2010

Eclipse Phase: Conociendo el Juego, 4ª sesion, 2ª parte

Un miembro del grupo especialista en sigilo salió de la nave con el Sr White para hacer una infiltración desde el exterior de la estación. Una infiltración plagada de fallos con habilidades a 80-90% (pero como cinco fallos seguidos en dos habilidades en las que tenia 90% y 80% respectivamente) que recordaron una vez más lo pu*** que pueden ser los dados.



El resto del grupo mientras tanto desembarco para realizar un barrido preliminar de la estación. Lo primero que hicieron fue comprobar que la ID oficial del sujeto no se encontraba en la estación, y como la apariencia facial es algo baladí en este mundo se decidieron por una aproximación menos directa al problema. Con una clara muestra de que estaban bien atentos a como funciona la tecnología del mundo y aprovechándola decidieron hacer una búsqueda a fondo sobre información del sujeto, en particular vicios inconfesables o adicciones de algún tipo. Tras algunos problemas, de nuevo los dados desafiando la ley de la probabilidad, descubrieron un vicio muy peculiar. Penrose resultó ser un adicto al sexo con niños (en Eclipse Phase es algo inusual puesto que los la Realidad Virtual y los morfos con el aspecto que desees es algo innecesario, pero aun así la mierda flota, como de costumbre). Otra rápida búsqueda, en este caso yendo a locales de mala reputación y repartiendo algunos créditos y carisma a partes iguales, les lleva a averiguar que hay un local que entre otros ofrece esos vicios. He ahí la razón principal de por que habían elegido esta estación.

Mientras tanto el equipo de infiltración seguía en las mismas. Y sinceramente aunque no soy de reducir escenas para ajustarme a la mala suerte el ver como de una docena de tiradas, con un 80% de posibilidades la más baja, solo se superan dos me hizo desear mandar a los dados a tomar por… Así que con algo de ayuda por parte del PNJ llegaron a la compuerta, la piratearon y tras volver a presión normal se infiltraron en el complejo de mantenimiento pegándole un tiro a un técnico que estaba sobre una consola (dada la ubicuidad de las pilas corticales un tiro en la cabeza no requiere más que un cambio de cuerpo). Una vez allí piratearon el sistema y el Sr White descargo una información oculta del sistema que conoció cuando trabajaba en la estación (antes de su actual propósito). Tras eso cerraron el sistema y volvieron a la nave para ir al encuentro del resto.

Una cosa que me había olvidado comentar era la situación del Sr Black, que se había quedado en la nave armando una termonuclear para solucionar el problema del artefacto si ellos fallaban. Código Rojo.



El equipo de la base llegó sin el menor problema frente al furcibulo donde vieron un par de guardias enfundados en furias haciendo guardia. Desde luego parecía que en aquel local había dinero a espuertas y preferían conservar su intimidad. Los jugadores no se lo pensaron mucho, y mientras el social distraía a los guardias fingiendo estar borracho, el de combate y el piloto les dieron matarile sin poder llegar a abrir la boca siquiera.

El interior del prostíbulo era todo un lujo, y lo mejor para ellos es que estaba pensado para realzar la intimidad y la protección de sus clientes, así que en el interior solo encontraron un sintomorfo con una IA bastante tosca que ni siquiera se dio cuenta de la sangre. Tras liarla para que les llevase a ver al jefe, pues no venían a por un servicio si no a comprar producto, esta les acompaña por las zonas reservadas en las cuales se tropezaron con un tipo (las buenas ideas siempre deberían venir recompensadas de cierta dosis de “suerte”) al que una buena tirada de kinesica les permitió identificar como el Dr Penrose. No hubo duda, le clavaron un tiro en la frente nada más verle, aunque en vez de la más saneada opción de arrancarle la pila cortical decidieron cortarle la cabeza y llevársela.

Justo mientras salían del prostíbulo donde las alarmas habían comenzado a sonar se toparon con el Sr White y el infiltrador,  tenían una localización. Y no solo eso, al parecer antes de ser un nido de criminales esta estación perteneció a una pequeña corporación, ya extinta, especializada en almacenaje y alquiler de espacio (algo siempre escaso en esta convulsa era). El Sr White trabajo, como tapadera, para ellos y así fue como descubrió que habían nanocámaras en todos los cubículos. Seguramente esa fue también la razón de que la corporación desapareciese.

Los PJs junto con los Srs Black y White se dirigieron hacía un cubículo de tamaño medio y dos alturas, en el cual habían doce guardias de seguridad, dos ayudantes de investigación y un tipo que no habían conseguido identificar. La situación era clara y no se lo pensaron dos veces. Volaron la puerta y dispararon sin miramientos a todos, en especial a los dos ayudantes de Penrose que estaban frente a un gran objeto con forma de atolón y que recordaba algún tipo de concha de un color que escapaba a toda clasificación. El asunto fue rápido, pillados por sorpresa y enfrentados a armamento pesado no tenían ninguna oportunidad. Para el primer asalto del combate, tras la sorpresa, tan solo quedaban vivos tres guardias y el desconocido en la planta superior. Como ya suponéis todos, ese era el tipo duro.

Para abreviar solo diré que era un ultimate, experto en el uso de dos pistolas y el látigo monofilamento, que consiguió dejar inconscientes a dos del grupo antes de que el PJ pegaleches lo tumbase. Lo cierto es que esta parte del combate fue dinámica y con opciones, y con un poco más de confianza en el sistema podría haber dado una gran escena cinemática. Otro punto a favor del Eclipse Phase.

Y aquí otra indicación de que los jugadores se habían metido en su papel cuando no remataron (es decir se cargaron la pila cortical) del mercenario, después de todo solo era un trabajo y había combatido honorablemente. Así que friendo las pilas de los dos ayudantes y recogiendo el artefacto y todo lo que creyeron útil se fueron, completando la misión de forma redonda.

Y como he dicho esta fue la última sesión a Eclipse Phase, al menos dentro del programa de los viernes noche (en los que pretendo probar cuantos más juegos mejor). No descarto sin embargo el recuperar personajes y juego para alguna campañita más estable en las sesiones, recién instauradas la semana pasada, de los sábados.

Una última cosa que puede que os interese a los que pensáis jugar a Eclipse Phase es el resultado de una pequeña encuesta que les pase a mis jugadores (una pequeña manía personal podríamos llamarla). El resultado de estas fue bastante coincidente en indicar que la ambientación es uno de los puntos más fuertes del juego junto con su sencillo sistema. En cuanto a lo malo hay unanimidad en cuanto a indicar que el egocasting da problemas debido a la dificultad de mover el equipo (algo que no seria tan grave si el equipo no fuese una de las partes principales de la creación del personaje).

3 comentarios:

Riley dijo...

La partida fue muy directa, todo lo contrario que la sesión anterior.

Aparte estaban los Sr. White&Black, que realmente estaban de más, pero es cierto que sin ellos no habríamos solucionado la partida en sólo esa sesión y el PJ especialista hubiera muerto en el espacio porqué el hombre falló todo lo fallable :S

El final, destroyer total, fue espectacular, y el mercenario "ultimate" espectacular, con un sinfín de recursos espectaculares.

Y no recuerdo que fueran complicados los ataques, de modo que el combate es bastante ágil.


Riley

Anónimo dijo...

Supongo que la movilidad del equipo se puede solucionar parcialmente haciendo uso de las máquinas de cornucopía. Simplemente te embarcas en egocasting con los blueprint de lo que quieres y te lo reensamblas en el destino en la maquinita de la esquina.

Juglar de Oz dijo...

Si claro, pero eso requiere de dinero, y si has comprado equipo no tienes dinero para replicarlo xD Por eso decia que me parece un fallo (no enorme si no algo a pulir) considerando que el equipo se lleva la parte de leon al crear el personaje. Ademas que el uso de maquinas de cornucopia para el equipo mas especializado es problematico como poco en buena parte de la esfera interior.